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La sorpresa que nos deparará el mañana

porJuan Domingo Santos

Foto de portada:
Casa del futuro. Vista del salón y la cocina a través del patio. Peter y Alison Smithson, 1956

Colección
arquia / tesis nº 38

Título
La tradición innovada. Escritos sobre regresión y modernidad (2012)

Autor
Juan Domingo Santos

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Hablar de tradición en Occidente es adentrarse en los múltiples significados de la historia, abordar el progreso y el concepto de evolución, lo que se pierde y se gana para una sociedad, hablar del sentimiento de una cultura, de la tradición a unas tradiciones heredadas, de la moral y la ética, del pudor del individuo, de la nostalgia, del miedo a la entrega (…).

El siguiente artículo es un extracto del libro La tradición innovada. Escritos sobre regresión y modernidad de la colección arquia/tesis. La publicación se encuentra disponible en bibliotecas y librerías especializadas y en la web de Fundación Arquia.

¿Puede ser una obra de arte la reproducción de un objeto o se requiere algo más? El sentido último del arte para una sociedad civilizada como la nuestra está en elaborar una realidad complementaria del objeto, no en imitarlo. Para el etnólogo Lévi-Strauss «no se trata de hacer de la obra de arte un simple facsímil, una reproducción íntegra del objeto», consiste en construir una red de significados que amplíen la noción que se tiene del objeto representado. Pues bien, esa realidad añadida a la realidad del objeto es muy valiosa porque permite lograr un progreso en su conocimiento. Según Lévi-Stauss, el avance en sí no está en el objeto mismo, sino en las acciones emprendidas por el artista para significarlo:

«En lugar de ser representativo, el arte aparece como un sistema de signos».

La sorpresa que nos deparará el mañana — Arquetipos
Silla frente a un secadero de tabaco en la Vega de Ganada. Trabajo realizado por los estudiantes de la Escuela de Arquitectura de Granada, 2000

El arte moderno ha hecho verdaderos esfuerzos por atribuir nuevos significados a los objetos, el ejemplo más evidente son los ready-mades. Nuevos objetos que trascienden su función original y establecen un orden diferente al entrar en relación con otros elementos. No es que el objeto sea en sí mismo una obra de arte, lo que lo convierte en algo diferente son las interrelaciones, las aproximaciones y los desplazamientos a otros contextos que le aportan un significado más amplio. Un ready-made saca a la luz propiedades insospechadas del objeto a través de experiencias para las que no había sido concebido. Una silla común alejada de su contexto doméstico puede adquirir tantos significados posibles como usos y experiencias seamos capaces de asociarle. No es lo mismo una silla en el salón de una casa que dispuesta en mitad de un sembrado agrícola en el campo. La silla destaca en este último contexto no precisamente por la función para la que fue concebida, la de sentarse, sino por ser un objeto maravillosamente extraño en aquel lugar y que de inmediato nos lleva a preguntarnos: ¿qué hace esta silla aquí, en este sitio? La silla en sí no es una obra de arte, pero lo que sí que es cierto es que su presencia en aquel lugar y dispuesta de una determinada manera introduce una serie de relaciones que amplían la noción que teníamos de ella hasta entonces.

El arte moderno ha avanzado en el conocimiento de las cosas de esta manera: deshaciendo la relación significado-significante que el objeto posee en su origen para atribuirle nuevos significados en contigüidad con ciertas relaciones provocadas por el artista. El cubismo, por ejemplo, desestructuró el objeto para recomponerlo con una nueva intención, atacando el significado profundo de la obra, y los ready-mades incorporaron nuevos significados ampliando la noción del objeto representado. No obstante, esta forma de ver los objetos no es nueva, el interés por las cosas que nos rodean más allá de su dimensión estrictamente funcional ha sido una constante en la historia. Podríamos ver el origen de los ready-mades en los paseos que el artista Benvenuto Cellini daba junto al mar recogiendo caracolas y piedras horadadas por el agua en las que encontraba inspiración para sus trabajos, y más tarde, en la Francia anterior a la Revolución, se puso de moda las salas de presentación de objetos curiosos como minerales, piedras preciosas o conchas marinas, traídos desde lugares recónditos y mostrados a los ojos de los visitantes. Pero los ready-mades de Duchamp poseen un sentido novedoso, no son objetos de la naturaleza sino manufacturas producidas por el hombre que entran dentro de la tradición del reencuentro del objeto, ya sea un reencuentro natural o producido artificialmente. Hay una generalización de la idea del ready-made que nos conduce a cualquier cosa existente en la naturaleza, incluidas las construidas por el hombre, que nos habla de las alteraciones y las transformaciones de significado que experimentan las cosas más allá de su estricta función.

En la entrevista al filósofo español Francisco Jarauta para el documental Escenarios posibles para el futuro, se plantean una serie de preguntas acerca del diseño y la forma de pensar el futuro. Cuestiones como ¿cambiará el mundo del diseño?, ¿es posible la relación entre ética, estética y progreso? o ¿desde dónde pensamos?, son respondidas por el filósofo a través de la reivindicación de la individualidad en una sociedad compleja que desconoce su futuro y que pretende escapar a la globalización. «Hoy asistimos a una cultura que desde los años ochenta del pasado siglo XX ha dado un giro hacia lo ético. Ética y estética van de la mano desde entonces», comenta Jarauta.

El arte y el diseño se han cargado de preguntas y han construido una lógica de nuevos objetos que van más allá de su apariencia. El diseño tradicional tal y como lo hemos entendido se agota, se asfixia en un mundo de individualidades. Se habla ahora del objeto desde nuevas situaciones y dentro de un marco selectivo de intereses. El futuro no será un largo repertorio ni un catálogo de objetos de diseño:

«Se tenderá hacia una nueva forma de pensar a través de procesos, desde la creación de nuevos escenarios, subjetivos si se quiere, pero donde acontecen los nuevos modos de vida de grupos de individuos con intereses comunes»

Francisco Jarauta

Sabemos que cualquier futuro no nos interesa o es posible. Cuando se dice hoy que solo lo sostenible tendrá cabida en el mañana, es porque existen una serie de razones que nos llevan a plantear esta afirmación. Luego vendrán otras cuestiones para seguir imaginando nuestro futuro, razones posiblemente de implicación social, como «las sociedades complejas construidas sobre identidades transitorias en movimiento, y después nuevos interrogantes que habrá que descubrir». Sin duda cada uno de nosotros tiene una idea formada sobre lo que vivimos y lo que esperamos del porvenir, y esa idea justamente se convierte en nuestra fuente de conocimiento. La relación entre presente y futuro, entre lo que vivimos y lo que esperamos, no debe ser ansiosa como hasta ahora lo ha sido. No tenemos datos ni herramientas para decidir con garantías cómo será el mañana que nos aguarda. En los años setenta del siglo XX se hablaba del año 2000 con ansiedad. Nos hacíamos preguntas del tipo ¿cuáles serán los cambios que nos esperan? De inmediato surgieron las predicciones de urbanistas, arquitectos, diseñadores y científicos acerca de las sociedades del nuevo milenio. Se construyeron modelos de simulación de un previsible futuro y algunos de ellos acabaron convertidos en best seller. Se apoderó de la sociedad un interés desmedido por cómo sería nuestra vida y cómo afectaría el diseño a nuestro entorno. La realidad, tras una década del nuevo milenio, ha superado a la ficción. Mientras muchas de las predicciones no se han cumplido, han surgido otras que ni se sospechaban. Inexplicablemente no se hablaba en ningún momento del personal computer ni del teléfono móvil, ni, por supuesto, de lo que estos adelantos podrían afectar a las costumbres y formas de convivencia entre los individuos de una sociedad, cuando hoy son herramientas indispensables en nuestra vida diaria. El documental concluye con el filósofo aseverando que sin duda la sorpresa que nos deparará el futuro está garantizada.

Créditos

EDICIÓN
Fundación Arquia
Arcs, 1, 08002 Barcelona
www.arquia.es/fundacion

CONCEPTO Y DISEÑO
Folch

ISBN 978-84-617-5967-5

© de esta edición,
Fundación Arquia, 2017 © del texto e imágenes, su autor

La edición de esta publicación ha sido patrocinada por Arquia Banca.

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