arquia / documental + Arquitectura

Le Cabanon

porFernando Marzá

Foto de portada:
PLe Corbusier e Yvonne en el merendero “Étoile de Mer”. Roquebrune-cap-Marin, c.1950
© FLC, Vegap Barcelona, 2011

Director del documental:
Rax Rinnekangas (Finlandia, 2010-60′)

Colección:
arquia/documental Nº22

Adquirir documental

El documental LE CABANON cuenta la historia de la cabaña de madera que Le Corbusier dibujó, en cuarenta y cinco minutos, a su esposa Yvonne, como regalo de cumpleaños.

El siguiente artículo es un extracto del libreto del documental Le Corbusier: Le Cabanon de la colección arquia/documental. El documental se encuentra disponible en bibliotecas y librerías especializadas y en la web de Fundación Arquia.

«El 30 de diciembre de 1951, en la esquina de una mesa de un pequeño merendero de la Costa Azul, dibujé, para regalárselo a mi mujer con motivo de su cumpleaños, los planos de una “cabañita” que al año siguiente construí sobre un peñasco azotado por las olas. Estos planos (los míos) fueron hechos en tres cuartos de hora. Son definitivos; no se cambió nada; la “cabañita” se realizó con una puesta en limpio de aquel dibujo. Merced al Modulor, la seguridad en el camino fue total. Al examinar estos dibujos el lector comprenderá por sí mismo que los dimensionamientos de carácter modular aportan seguridad, dejando el camino libre a la imaginación creadora.»

“Hay un castillo en la Côte d’Azur que mide 3,66 x 3,66 m. Es para mi esposa. Es extravagante en su comodidad y en su simplicidad”.

Le Corbusier

En el primer croquis de la planta de un refugio de playa en la punta de Cap Martin, llamado Le Cabanon, que publica en 1955 en su libro Modulor 2, se tiene la sensación de que se trata de un proyecto pensado desde el interior. El pequeño habitáculo está ideado para ser incorporado a una construcción preexistente. En realidad, se trata simplemente de la construcción de una habitación a la que el arquitecto asigna desde el primer momento las funciones de escritorio y dormitorio, y que contaba sólo con un váter y un lavamanos. La habitación está conectada con el merendero L’étoile de mer por una de las paredes, la del lado menor, las otras tres son externas y están rodeadas por un jardín natural.

Una mampara divide el espacio en dos, el principal, de 3,66 x 3,66 m, y otro de 0,70 x 3,66 m en el que se hallan las puertas que lo comunican con el exterior y con el merendero. En esta misma zona hay un tabique perchero que, enfrentado a la puerta exterior, separa el váter.

Una vez pasada esta separación se entra en un recinto de planta cuadrada donde, ya en el primer dibujo, se sitúan de forma definitiva, en el lugar preciso, todas las piezas que van a formar parte de la habitación: una cama, una mesilla, una segunda cama, el lavamanos –éste subdivide la zona donde está el escritorio, y la mesa colocada perpendicularmente a la pared– y el armario.

“Como el espacio es pequeño, todos los muebles tienen la función de contenedores, además de la suya propia”

Los dibujos de la sección de Le Cabanon vuelven a describir los mismos muebles, pero ahora se colocan las lámparas, ventanas y repisas auxiliares. La altura de la estancia es de 226 cm, excepto en la zona del armario donde se eleva 43 cm la altura del techo; esta diferencia se aprovecha para ubicar un trastero para maletas y cañas de pescar. En el hueco que deja esta elevación del techo se prevé colocar un ventilador.

Todas las alturas de los muebles están dimensionadas con el mismo recurso que utiliza en la descripción del Modulor en su libro publicado en 1950. Es decir, representando la figura del hombre en todas las posiciones correspondientes al uso de cada uno de los muebles.

Una vez hechos los croquis, Le Corbusier piensa inmediatamente en las personas con las que va a contar para la concreción del proyecto: el taller Le Corbusier, Jean Prouvé, Charles Barberis y Thomas Rebutato. A Jean Prouvé se le encargan todos los elementos metálicos, de los que luego prescindirá, sea por el factor de la oxidación, o bien porque Prouvé no respondió a la solicitud de arquitecto. Finalmente será Charles Barbieri el que se ocupará de todos los elementos de carpintería en madera, el mismo que había intervenido en la Unité de Habitación de Marsella, que está preparando las carpinterías de la Unité de Nantes y que más tarde realizará las complejas carpinterías de la casa Jaoul.

La carpintería constituye la mayor parte del trabajo industrial en Le Cabanon, ya que las paredes internas son de tablero natural, que, por razones constructivas, igual que en la Unité de Habitación de Marsella, se recubre con listones de madera en las juntas. El suelo y el techo están revestidos de listones y tableros de madera pintada. Los muebles, todos de madera natural, consisten en elementos de geometría simple en forma de prismas rectangulares o bien en hornacinas que siguen las particiones marcadas por el Modulor.

Créditos

EDICIÓN
Fundación Arquia
Arcs, 1, 08002 Barcelona
www.arquia.es/fundacion

CONCEPTO Y DISEÑO
Folch

ISBN 978-84-617-5967-5

© de esta edición,
Fundación Arquia, 2017 © del texto e imágenes, su autor

La edición de esta publicación ha sido patrocinada por Arquia Banca.

PATRONATO FUNDACIÓN ARQUIA
Presidente
Javier Navarro Martínez

Vicepresidente 1º
Federico Orellana Ortega

Vicepresidente 2º
Alberto Alonso Saezmiera

Secretaria
Sol Candela Alcover

Patronos
Carlos Gómez Agustí
María Villar  San Pío
Fernando Díaz-Pinés Mateo
Montserrat Nogués Teixidor
Ángela Barrios Padura
José Antonio Martínez Llabrés
Naiara Montero Viar
Joan Miralpeix Gallart
Javier Ventura González
Marta Cervelló Casanova
Emilio Tuñón Álvarez

Director Fundación Arquia
Gerardo García-Ventosa López